Abr
10
La Filá
admin

La filá de moros Nómadas se funda en 1999, gracias a la combinación de dos filás moras de gran entidad dentro del barrio de San Blas, como son la filá Tuareg y la filá Wahabitas. Desde el nacimiento de la filá se hizo una apuesta firme por el joven festero, de la cual hoy día recogemos esos frutos, ya que la filá está compuesta por la combinación de grandes festeros y de una juventud llena de ganas e ilusión.

En nuestro haber contamos con la realización de una Alferecía en el año 2000, representando el cargo D. Francisco Javier Mojica. En la actualidad, el traje de la escuadra oficial es una herencia directa de la filá Wahabitas, cuyo origen está fechado en 1978. Asímismo, también hemos recogido un legado musical lleno de partituras como son “Filá de Moros Wahabitas”, del maestro Carrillos; “Wahabitas”, de D. Enric Canet, y “Al Sarab Wahabi”, del mismo compositor.

Desde aquí comenzamos un viaje en el tiempo, en el que se unen, se entrelazan no solo existencias personales, sino el conjunto de sentimientos de diversas “entidades” (entiéndase por filás o grupos de festeros), cuya existencia se alía o se entremezcla en el plazo tan exiguo de tiempo como son 35 años…

Se dice pronto, pero 35 años son muchos en una filá cuya edad media se instituye por debajo de la “línea temporal festera” en la que se encuadran muchos de los componentes (llamémoslos veteranos) que no se pueden considerar -a su pesar- en el grupo de “jóvenes”…

Sin embargo, este dato no resta importancia al “peso específico” que dentro de la filá representa la juventud… quizás en otros filás este “status” de juventud pueda representar un hándicap, cosa que no sucede en la filá Nómadas, al contrario.

Son precisamente la juventud, esos jóvenes que han crecido dentro de la Fiesta a lo largo de los años, a lo largo de diferentes etapas en la filá, por los que los veteranos han apostado en la dirección de la filá… y no como último recurso, sino como una apuesta segura de futuro, pues saben que la pertenencia a la Fiesta desde su más tierna infancia bajo el espíritu festero “samblasino” representa una continuidad , un impulso acentuado sobre la identidad propia de la filá, con la asunción por los más jóvenes de las señas que la distinguen y que se han heredado, se han combinado a lo largo de 35 años…

Esta identidad, esta idiosincrasia difícil de encontrar en otras Fiestas de Moros y Cristianos, difícil de asumir en su pleno sentido si no se ha vivido desde dentro, sólo se puede comprender (hasta cierto punto) con una exposición (cuasi) detallada de la historia de sus componentes a lo largo de estos 35 años…

Te pedimos que nos acompañes en este viaje a través del (de nuestro) tiempo, plasmado en imágenes, en fotos que rememoran una historia singular plena de una Fiesta singular: la Fiesta de Moros y Cristianos… Fiesta, historia, tradición… tres palabras que aúunan, resumen, el sentir de un pueblo, de una identidad propia, llena (cómo no) de su propio significado: FIESTA, HISTORIA y TRADICIÓN.